Cocaína

¿Qué Es La Cocaína?

  • En su forma pura, la cocaína es un polvo blanco cristalino que se extrae de las hojas de la planta de Coca, la cual crece en Sudamérica.
  • Es un estimulante médicamente usado como anestésico.
  • La cocaína es psicológicamente adictiva y contrariamente a lo que dicen los mitos populares la sustancia más adictiva conocida por el hombre, incluso, investigaciones recientes indican una posible adicción física.
  • No elimina la depresión, únicamente produce euforia que da esa ilusión. En cuanto pasa la euforia – a los 30 minutos aproximadamente – la persona que la usa queda más deprimida que antes.
  • En muchos casos produce una completa disfunción sexual… no es el afrodisíaco que la mayoría de la gente piensa que es.
  • Causa síndrome de abstinencia al dejar de usarla. Los síntomas de la abstinencia son: agotamiento, irritabilidad, somnolencia, pérdida de energía, depresión y un intenso deseo de usar más cocaína

¿Cómo puedo saber si alguien es adicto?

Al modificar sutil, pero firmemente el pensamiento de la persona que usa la cocaína, el adicto niega que dependa de ella, pensando por meses e incluso años que ellos la controlan… cuando es exactamente al revés.

Es importante tener en cuenta que la cocaína, más que cualquier otra droga, modifica el pensamiento y crea una sensación de poder, lo cual es sólo un espejismo. Las justificaciones más usuales que nos damos o que nos dan los adictos son:

  • “Solo la uso los fines de semana”
  • “Difícilmente interfiere en mi trabajo”
  • “Solo la inhalo… no la fumo ni me la inyecto”
  • “La necesito para ser más creativo y rendir mejor en mi trabajo”
  • “Una persona es adicta cuando no deja de inmediato de usar cocaína y da cualquier excusa para no dejarla”

La realidad es que en un tiempo muy corto, la cocaína se convierte en una necesidad del que la usa y no en el placer que ellos esperaban de ella.
En palabras de un adicto: “Pronto las líneas de la cocaína se hicieron más gruesas, mi ración de una semana la consumía en un solo día y cuando me faltaba, desesperado buscaba cualquier basurita blanca en el piso…”

Algunos adictos han tratado de dejar de usarla sin contar con ayuda profesional, lográndolo por cortos períodos de tiempo. Después de un mes (por ejemplo) pensaban que ya estaban “limpios” y que con dosis más pequeñas podrían obtener una sensación intensa como al principio. Pero pronto se encuentran que están igual que antes, o peor, usando una dosis igual y hasta mayor que antes de dejarla.

¿Cómo se llega a la recuperación?

El propio derrumbamiento de la persona es lo que la lleva a buscar ayuda profesional para la recuperación. Este derrumbamiento sucede cuando toca fondo en todos los aspectos.

Tocar fondo físico
Cuando aquejan al adicto uno o varios de estos problemas:

  • Sangrado de la nariz.
  • Impotencia Sexual.
  • Pérdida de sensación o parálisis temporal en brazos o piernas.
  • Embolia cerebral.

Tocar fondo emocional o espiritual
Sucede cuando:

  • Lo divertido pasó y queda sólo la necesidad de usar la droga.
  • Nunca más se logra la “sensación placentera” de las primeras veces.
  • La depresión se hace más intensa.
  • Se sufren violentos cambios de estados de ánimo.
  • Se amenaza o lastima a los seres queridos, exigiéndoles dinero.
  • Se experimenta una sensación de que todos son extraños y enemigos.
  • Se piensa o se intenta al suicidio.

Tocar fondo económico
Es cuando:

  • Ya no se puede uno endeudar más, cancelándonos todos los créditos.
  • Se pierde el trabajo por robar o mentir.
  • No se entrega dinero a la esposa o a la familia dejándola a su suerte.
  • Se enfrentan a problemas legales y aún penales.

¿Existe ayuda efectiva para la recuperación?

Con ayuda profesional ¡Si existe!

Es necesario reconocer que la adicción a la cocaína es una enfermedad progresiva, crónica y mortal, producida por usar una sustancia más adictiva que conoce el hombre.

Cada adicto debe aprender que él mismo es el responsable de su recuperación. Sin magia, sin secretos, la persona con problemas de adicción debe dejar de usarla y mantenerse sobria.

Pero no tiene que hacerlo sola.

Como toda enfermedad, se debe recurrir a especialistas capaces, profesionales y con experiencia, con programas de recuperación terapéuticos, médicos y físicos, e instalaciones adecuadas.

Si de algún modo, en alguna pausa, te liberas por un momento y aclaras tu mente, esa puede ser tu última oportunidad

¡Busca ayuda profesional!